En tiempos donde muchas tradiciones parecen perder fuerza o desaparecer con el paso de los años, la bodega H. Stagnari decidió apostar por recuperar uno de los eventos más representativos de la cultura vitivinícola uruguaya: la elección de la Reina de la Vendimia. Y lo hizo con una propuesta renovada, moderna y enfocada en generar oportunidades reales para las jóvenes participantes.
La jornada se desarrolló en los jardines del establecimiento de la familia Stagnari, en un entorno natural rodeado de viñedos, gastronomía, música en vivo y un clima festivo que recordó las grandes celebraciones sociales y culturales que marcaron distintas épocas en Uruguay.
Mucho más que un certamen
Lejos de plantearse como un simple concurso de belleza, el evento fue presentado como una iniciativa orientada a rescatar la identidad de la vendimia uruguaya y, al mismo tiempo, brindar herramientas concretas para el crecimiento personal y profesional de las participantes.
Virginia Moreira de Stagnari, directora de la bodega e impulsora del proyecto, explicó durante la apertura que el objetivo principal fue devolverle valor a una tradición que durante décadas formó parte de la historia del vino nacional.
“Queremos reivindicar una tradición que durante muchos años representó a la vitivinicultura uruguaya y darle un nuevo sentido para las nuevas generaciones”, expresó ante los invitados.
Además, destacó que las jóvenes participantes no solo compitieron por un título simbólico, sino también por oportunidades educativas y premios vinculados al desarrollo personal.
Becas y oportunidades para las ganadoras
Uno de los aspectos más valorados de esta nueva edición fue el perfil educativo del certamen. Las ganadoras recibieron becas completas para estudiar carreras y tecnicaturas universitarias en UDE, una iniciativa que fue especialmente destacada por los asistentes y miembros del jurado.
También recibieron premios y obsequios de distintas empresas y marcas vinculadas al bienestar, el turismo y la estética.
La flamante Reina de la Vendimia fue Emilia Tort, de Cerro Largo, de 19 años. El jurado también distinguió a Mariana Ravera, de Paysandú, como Virreina, y a Valentina Sención, de Tacuarembó, como Princesa.
Una celebración con gastronomía, vinos y música en vivo
La experiencia incluyó un almuerzo especial para invitados y medios de comunicación, con una propuesta gastronómica que acompañó la identidad de la bodega y sus vinos.
Entre las opciones destacadas se encontraron bocados de queso Brie, chorizos a la parrilla, cordero a la estaca y risotto de hongos, maridados con etiquetas como el espumoso H. Stagnari, Premier Viognier y Premier Tannat.
La música también tuvo un rol importante durante la celebración. Los artistas Daniel Sosa, Noelia Santana, Diego Coronel y el violinista Edison Mouriño aportaron diferentes momentos musicales que acompañaron la jornada y le dieron un marco artístico al evento.
Figuras destacadas y fuerte presencia de medios
El evento reunió a referentes de distintos ámbitos de la sociedad uruguaya, incluyendo figuras de la política, el deporte, la comunicación, la cultura y el empresariado.
Entre los invitados y miembros del jurado estuvieron el intendente de Canelones, Francisco Legnani; la comunicadora Victoria Zangaro; el conductor Luis Alberto Carballo; las dirigentes políticas Valeria Ripoll y Gloria Rodríguez; la conductora Laura Martínez y el ex futbolista Rubén Sosa, entre otras personalidades.
La cobertura periodística también fue amplia, con presencia de la revista Show Business, Código News, Buenas Noticias, Pablo Pena Online, Cicerone, Twister Internacional, Free Time, Humanky, Círculo Rojo, Mundo Influencer, Distrito Madrid, En La Ruta, Americando, Show News y Pablo Pena.
Una tradición que vuelve con una mirada actual
La primera edición de la Reina de la Vendimia de H. Stagnari dejó una sensación clara entre los asistentes: todavía existe espacio para recuperar tradiciones culturales cuando se las adapta a los tiempos actuales y se les aporta un nuevo significado.
Con una propuesta que combinó cultura, integración, gastronomía, turismo y educación, la bodega logró transformar una antigua tradición en una celebración contemporánea, apostando a generar experiencias positivas y oportunidades concretas para las nuevas generaciones uruguayas.

