Un tesorito, ave de colores llamativos típica de los bosques de la Mata Atlántica brasileña, apareció en las sierras de Minas. La especie, cuyo nombre científico es Phibalura flavirostris y que en Brasil se conoce como tesourinha-da-mata, fue registrada en la Reserva Natural Salus, en el departamento de Lavalleja, a unos 700 kilómetros de su zona habitual.
El tesorito, hallado en la Fuente del Puma
El primer registro lo hizo el observador de aves Joaquín Peláez el pasado 12 de octubre, en la Fuente del Puma, dentro de la reserva de Salus. En los días siguientes el ejemplar también fue avistado por Álvaro Riccetto, Carlos Crocce y el fotógrafo Mauricio Silvera, colaborador de la plataforma de ciencia ciudadana eBird.
Según contó Silvera al diario El Telégrafo, el ave fue encontrada muy cerca del suelo, algo poco habitual para una especie que suele posarse quieta en la copa de los árboles. «Fue toda una sorpresa», resumió.
La sorpresa tiene explicación: hasta ahora, lo más cerca de Uruguay que se había visto un tesorito era en Brasil, unos 700 kilómetros al norte. Encontrarlo en un paisaje serrano del este uruguayo es, para los observadores, uno de esos momentos que se dan muy pocas veces.

Un visitante «vagrant»
Antes de celebrar el hallazgo, los observadores descartaron que se tratara de un ejemplar escapado del tráfico ilegal de fauna. Una vez confirmado su origen silvestre, el registro fue aceptado como el de un ave vagrant: así se denomina a los individuos que se desplazan más allá de su distribución típica y aparecen en lugares inesperados.
¿Por qué llegó hasta Minas? Entre las hipótesis se considera un posible desplazamiento vinculado al cambio climático, aunque por ahora no se sabe con exactitud qué llevó a este ejemplar tan al sur. Los especialistas seguirán atentos a nuevos registros que ayuden a entender si se trata de un caso aislado o de una tendencia.
Cómo es el tesorito
El tesorito pertenece a la familia de los cotíngidos, la misma de especies carismáticas como el pájaro campana. Mide entre 21 y 22 centímetros y su rasgo más notable es la cola larga y bifurcada, con forma de tijera, que le da su nombre. En otros países también se lo llama cotinga tijereta o anambé cola de tijera.
El macho luce una cabeza oscura con brillo azulado y una pequeña mancha roja en la corona, garganta y mejillas de un amarillo dorado, pecho blanco con barras negras y vientre amarillo. La hembra es algo más apagada, con la cabeza grisácea y la cola más corta.
Habita bordes de bosque y claros arbolados de la Mata Atlántica, en el sureste de Brasil, Paraguay y la provincia argentina de Misiones. Se alimenta de frutos, sobre todo bayas de muérdago, y de insectos que caza al vuelo: es la especie más voladora de su familia. En verano anida en zonas altas y en invierno baja a tierras más templadas.
Una buena noticia para la naturaleza uruguaya
El tesorito estuvo considerado «casi amenazado» hasta 2022, cuando una nueva evaluación de la UICN lo pasó a «preocupación menor», con una población estimada de entre 20.000 y 50.000 ejemplares adultos.
Su aparición en Lavalleja es una alegría para la comunidad de observadores de aves y un recordatorio del valor de las áreas naturales protegidas como Salus, donde un visitante inesperado encontró refugio. También muestra la importancia de la ciencia ciudadana: cada registro compartido por aficionados ayuda a entender mejor cómo se mueven las aves y cómo responden a los cambios en su entorno.
Las sierras de Minas suman así un motivo más para visitarlas, en un momento en que el país se prepara para una buena temporada de verano. Para quienes salgan a recorrerlas con binoculares, la recomendación es la de siempre: observar con respeto, sin perturbar a las aves, y compartir los registros en plataformas como eBird para que la ciencia pueda aprovecharlos.
