El Plan Veredas de la Intendencia de Montevideo ya está en marcha. Con una inversión de US$ 38,5 millones, el programa construirá veredas donde hoy no existen y reparará cerca de 900 cuadras en los barrios, con el objetivo de lograr una ciudad más caminable, accesible y segura. Marcelo Roux, director de Espacios Públicos y Edificaciones de la Intendencia, explicó cómo funciona, cuánto cuesta y qué le toca pagar a cada vecino.
En qué se invierten los US$ 38,5 millones del Plan Veredas
La mayor parte del dinero irá a zonas donde la gente hoy no tiene por dónde caminar. El presupuesto se divide en tres grandes componentes:
- Asentamientos y sus entornos: unos US$ 15 millones, en zonas como Casabó, Tres Ombúes, Casavalle, Marconi, Malvín Norte y Piedras Blancas.
- Avenidas: unos US$ 14 millones para tramos de Luis Batlle Berres, Carlos María Ramírez, General Flores, Instrucciones, Aparicio Saravia, Camino Carrasco y Mataojo, entre otras. No se interviene toda su extensión, sino los sectores más complicados para caminar.
- Barrios consolidados: unos US$ 9,5 millones para recuperar veredas existentes. Las primeras obras serán en calle Grecia (Cerro), Ángel Salvo (La Teja) y un tramo de calle Minas, entre La Paz y Rodó.
Según Roux, el Plan Veredas pone el foco en las zonas periféricas porque allí las personas se mueven mucho más caminando y en transporte público que en vehículo particular. Todas las veredas nuevas se harán con sendas de hormigón, mientras que en los barrios se repondrá el material existente.
Cómo se armó el Plan Veredas
Para definir el alcance, la Intendencia cruzó información propia sobre la movilidad de las personas, un estudio académico sobre accesibilidad en distintas zonas de la ciudad y datos aportados por los municipios y los centros comunales. La priorización se trabajó junto a los municipios y la Junta Departamental, apuntando a los lugares en peores condiciones.

Cómo funciona: del relevamiento a la puerta de tu casa
En el Plan Veredas, el primer paso es un relevamiento técnico: especialistas recorren cada cuadra y analizan qué trabajo necesita cada padrón. Después llega una comunicación puerta a puerta, en la que se explica a cada vecino qué se va a hacer y cómo sigue el procedimiento.
A partir de esa notificación, el propietario tiene 10 días para presentarse en el Centro Comunal Zonal si prefiere hacer la obra por su cuenta. Si no se presenta, la Intendencia queda habilitada para realizarla. También se prevé un sitio web donde cada persona podrá consultar su vereda, los metros a intervenir y el plan de financiación.
Cuánto cuesta y cómo se paga
Donde no hay vereda, el costo lo asume la Intendencia al 100%. Donde ya existe y hay que repararla, el pago corresponde al propietario, como establece la normativa, pero con facilidades: se podrá financiar hasta en 10 años.
El cobro lo va a poder elegir, se va a poder pagar hasta en 10 años. Son 120 cuotas, y se puede cargar a la contribución inmobiliaria de manera mensual.
Marcelo Roux
Como referencia, Roux estimó que el metro cuadrado de vereda terminada cuesta aproximadamente $ 4.000.
Si la rompió un árbol, la paga la Intendencia
Este es uno de los datos del Plan Veredas más importantes para los vecinos. El arbolado es responsabilidad de la administración, ya sea el municipio o la Intendencia. Por eso, la parte de la vereda dañada por las raíces de un árbol no se le cobra al propietario: solo se cobra lo que esté roto por otras causas.
Además, el Plan Veredas incluye el corte de raíces en todos los lugares donde se haga vereda. Se abre una zanja junto al árbol, se cortan las raíces y se vuelve a pavimentar, para evitar que la vereda se rompa otra vez al poco tiempo.
Mucho más que ocho baldosas
La vereda parece algo pequeño, pero es un espacio complejo. Roux lo explicó con un ejemplo: frente a una casa puede haber apenas ocho baldosas, pero allí conviven el arbolado, las paradas de ómnibus y todos los servicios que pasan por debajo. A diferencia de muchas ciudades latinoamericanas, en Montevideo no es común ver grandes marañas de cables aéreos, justamente porque la mayor parte del cableado va bajo tierra.
Es un espacio de uso público, por eso es un espacio donde el bien común tiene que estar al servicio de la ciudad.
Marcelo Roux
¿Y si la rompió un ente?
Cuando OSE, UTE o Antel rompen una vereda para hacer un trabajo, están obligados a repararla. La Intendencia tiene una unidad dedicada a coordinar con los entes, y en las últimas reuniones se está trabajando para que conozcan el plan y puedan ajustar sus prioridades, de modo que no vengan a romper una vereda recién hecha.
Para quienes tienen un reclamo sin resolver, la recomendación es identificar qué ente hizo el trabajo, guardar el número de reclamo y consultar en el municipio correspondiente.
Veredas, ciclovías y poda: obras coordinadas
En avenidas como Carlos María Ramírez, el Plan Veredas se coordina con el área de Movilidad para que las obras de calles, ciclovías y veredas se hagan de manera conjunta. A esto se suma un plan de poda pensado para cinco años, que este año ya llegó a avenidas como 8 de Octubre, Agraciada, 18 de Julio y Avenida Italia, y que en 2027 seguirá por otras para reducir las interferencias entre árboles e iluminación.
Una ciudad más caminable
Las primeras obras del Plan Veredas en barrios comenzarían a principios de noviembre, mientras que las intervenciones en asentamientos y avenidas arrancarán en 2027. El objetivo, en palabras de Roux, es una ciudad «más caminable, más accesible, más segura, más inclusiva». Una buena noticia para quienes caminan Montevideo todos los días, y un recordatorio de que moverse a pie también es salud, como muestra este estudio sobre el contacto con la naturaleza.
Más información sobre el área en el sitio de Espacios Públicos y Edificaciones de la Intendencia de Montevideo.
